CAPÍTULO 16

Adverbios

 

 

§ 1.    Los adverbios primitivos se distinguen de las demás palabras en el Diccionario de la Real Academia Española con los índices "adv. l.", "adv. t.", "adv. m.", "adv. c.", "adv. ord." y "adv. relat.". Tradicionalmente, también se cuentan como adverbios no, nada y tampoco.

    Los derivados se forman a partir de algunos adverbios primitivos [1] o sufijando -mente a adjetivos [2].

    Los adverbios nombran predicados de lugar [3], tiempo [4], modo [5], cantidad [6], periodicidad [7] y orden [8],

    no compone  verbos negativos  [9].

    nada compone adjetivos negativos;[10].

    dónde y adónde repiten un sustantivo precedente [11] o interrogan acerca de un lugar [12].

    cómo interroga acerca de un modo [13].

    cuándo interroga acerca de un lapso temporal [14].

    y no se usan como respuestas a oraciones interrogativas totales, en vez de las correspondientes oraciones declarativas: , cuando la respuesta es afirmativa; no, cuando es negativa [15].

    suele usarse entre pausas parentéticas como componente marginal enfático y como parte del componente marginal enfático sí que [16].

    también suele usarse expletivamente y sirve también para suplir algún componente omitido [17].

    asimismo es expletivo [18].

    solamente compone oraciones con las que el hablante expresa una generalización universal [19].

 

§ 2. Variantes.

    tanto se apocopa tan delante de un participio, de un adjetivo o de un adverbio, excepto mejor, peor, mayor y menor [20].

    siempre es la variante normal de en todo lapso; nunca y jamás, las de en ningún lapso [21].

    mejor y peor son las variantes normales de más bien y más mal [22].

    no ... nada (donde los puntos suspensivos representan un verbo intransitivo) es variante de no [23].

    ni siquiera es variante enfática de no, cuando precede al verbo, y sirve para expresar énfasis cuando le sigue [24].

    Precediendo a adjetivos o a adverbios, suelen usarse como variantes de mucho los adverbios bien, considerablemente, enormemente, extraordinariamente, extremadamente, incomparablemente, increíblemente, notablemente, particularmente, sobremanera, terriblemente, tremendamente y, en las oraciones exclamativas, qué. También suelen usarse de igual modo las frases en gran manera, en grado sumo, en extremo y de lo más [25].

    sólo, únicamente y exclusivamente son variantes de solamente [26].

    incluso es variante de también [27].

    más tarde es variante de después [28].

 

§ 3. Frases adverbiales.

    Hay muchas frases adverbiales de modo y de tiempo.

    Son de modo las frases un poco, bastante poco, muy poco, de cuando en cuando, de par en par, de rato en rato, de tanto en tanto, de tarde en tarde, de tiempo en tiempo, de trecho en trecho, de vez en cuando, entre tanto, para siempre, sin pena ni gloria, sin más ni más y sin ton ni son, cuanto antes [29] y algunas compuestas como sigue:

     por sustantivos seguidos por un adverbio [30];

    por la preposición de seguida de modo o manera y un adjetivo [31];

    por la preposición por seguida de un sustantivo derivado [32];

    por las preposiciones sobre o tras interpuestas entre dos nombres propios, pronombres o sustantivos [33];

    por algunas frases prepositivas seguidas por un sustantivo [34];

    por a semejanza de S , de S en S, S por S y algunas frases de a S ( S, sustantivo del número singular) [35].

    Son adverbiales de tiempo las frases compuestas como sigue:

    hace C S, desde hace C S, desde hacía C S (C, cuantificante o interrogativo; S, sustantivo de tiempo) [36];

    por un artículo o un demostrativo del número singular y un  sustantivo de tiempo [37];

    por un cuantificante y un sustantivo de tiempo [38].

 

§ 4. Locuciones adverbiales.

    Hay también locuciones adverbiales de modo y de cantidad.

    Forman locuciones adverbiales las preposiciones a, de, desde, en, entre, para, por, sin y sobre [39].

    Son de cantidad un tanto y  un poco [40].

 

§ 5.    NORMAS SEMÁNTICAS

    Las normas semánticas de los adverbios se siguen de las enunciadas en el Diccionario de la Real Academia Española; p.ej.,:

aquí nombra cercanía respecto del hablante;

ahí,   cercanía respecto del oyente;

allí, cercanía respecto del hablante y del oyente;

acá,  ubicación del hablante y el oyente;

allá, lejanía respecto del hablante y del oyente;

debajo, ubicación inferior;

ahora, tiempo presente;

antes, prioridad;

ayer, día anterior al de la proferencia;

hoy, día de la proferencia;

mañana, día siguiente al de la proferencia;

temprano, primeras horas del día o de la noche;

adrede, intención;

apenas, poquedad;

aprisa,  celeridad;

bien, aprobación;

despacio,  lentitud;

gratis,  gratuidad;

mal, desaprobación;

tarde, tardanza;

algo, incompletitud;

bastante,  cantidad ni excesiva ni escasa;

casi,  aproximación

demasiado, cantidad excesiva;

mucho (muy), gran cantidad;

poco, poca cantidad;

despacito, lentitud.

    Los adverbios en -mente conservan la denotación del adjetivo original  [41].

   Varias frases adverbiales nombran periodicidad [42].

 

§ 6.    Observaciones.

    Precedidos por la preposición de, los adverbios que nombran predicados de lugar nombran lugares [43].

    Precedidos por la preposición de, los adverbios que nombran predicados de tiempo nombran lapsos temporales [44].

    así compone la conectiva así que [45].

    bien forma con ahora el giro ahora bien, usado para iniciar un nuevo tema [46].

    mutuamente y recíprocamente sirven para asegurar el uso de se como prosustantivo recíproco [47].

    respectivamente sirve para correlacionar funcionalmente dos o más objetos nombrados [48].

    Es frecuente la sucesión de dos o más adverbios o locuciones adverbiales oficiando de igual modo [49].

    Las frases compuestas por un artículo o un demostrativo del número singular y un  sustantivo de tiempo suelen oficiar de adverbio de tiempo [50];

    Las frases compuestas por un número y un sustantivo de tiempo, o por un cuantificante y un sustantivo de tiempo suelen oficiar de adverbio de tiempo [51].

 

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NOTAS

[1] Ejemplos:

Los coyotes se oían más cerquita (...). (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

íbamos paseando despacito bajo los portales de la Plaza Mayor. (B. Pérez Galdós, 'Amadeo I')

Corre, hijo, y tráemela prontito. (B. Pérez Galdós, 'Aita Tettauen')

aun levantándose tardísimo (...) no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. (J. Cortázar, 'Casa Tomada')

[2]: Así, no son adverbios expresiones como ovaladamente, rojamente, nauseabundamente, chirriantemente, rugosamente, añejamente, baratamente, contentamente.

Ejemplos:

Llegaba inevitablemente a una fatal conclusión (...). (R. Arlt, 'El amor brujo')

El portero habría probablemente olvidado echar cerrojo (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

pues Camila no la conocía, seguramente podía decir lo que quisiese. (Cervantes, 'Quijote')

Posiblemente hay en nosotros (...) fuerzas escondidas (...). (Azorín, 'El escritor')

Murió repentinamente mi padre  (...). (B. Pérez Galdós, 'Lo  prohibido')

a lo lejos tintinea dulcemente la esquila de un ganado. (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

que use blandamente de la gloria del vencimiento. (Cervantes, 'Quijote')

[3] Son  aquí, ahí,  allí, acá, allá, abajo, acullá,  adelante, adentro, adondequiera, afuera, alrededor, arriba, atrás, cerca, debajo, delante, dentro, detrás, dondequiera, doquiera, encima, enfrente, extramuros, fuera, intramuros, lejos.

Ejemplos:

Ahí está el gallo. (G. García Márquez, 'El coronel no tiene quien le escriba')

allí estará mi tío Antonio (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

- ¡Tita, ven acá! (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

poniendo aquí los libros de allá y los de allá aquí (...). (Azorín, 'El escritor')

Lo sentaron adelante con el chofer. (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Adentro había una sala (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

afuera el viento y la lluvia sacudían el alero  (...). (H. Quiroga, 'La gama ciega')

Atrás se apiñaban cuatro pasajeros (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

Cuando oigan cerca este ruido, tírense de cabeza al suelo (...). (H. Quiroga, 'Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre')

Debajo, debajo está todo eso. (B. Pérez Galdós, 'Misericordia')

Delante iban los criados (...), detrás yo solo. (B. Pérez Galdós, 'Bailén')

Detrás estaba el holandés con la abuela (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

El Demonio de los Andes echó la zarpa encima a los principales conjurados (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Yo me le puse enfrente y le confesé todo (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Anoche no echaste fuera al gato. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

El nuevo buque (...) se detuvo lejos (...). (H. Quiroga, 'La guerra de los yacarés')

Arcadio la recibió en el local donde antes estuvo el salón de clases (...).(G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

¿Dónde está nuestro Leteo? (Azorín, 'El escritor')

[4] Son  ahora, anoche, antaño, anteanoche, anteanteanoche, anteanteayer, anteantenoche, antes, aun, ayer, después, enseguida, entonces, entremedias, entresemana, entretanto, hogaño, hoy, jamás, luego, mañana, mientras, nunca, otrora, pasado mañana, recién, siempre, temprano, todavía, trasanteanoche, trasanteayer, ya. y algunos derivados en -mente.

Ejemplos:

¿Qué te decía ayer en la puerta de la imprenta? (R. J. Payró, 'Pago chico')

no leo ahora tanto como antes (...). (Azorín, 'El escritor')

el buque pasó ayer, pasó hoy, y pasará mañana. (H. Quiroga, 'La guerra de los yacarés')

el pobre don Enrique confesó y comulgó anteayer en las Descalzas Reales (...). (B. Pérez Galdós, 'España trágica')

pasado mañana asumirá la primera magistratura de su país (...). (M. Vargas Llosa, 'De la mano de la izquierda boba')

¿Qué estará haciendo ahora ella? (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Anoche estabas delirando de fiebre. (G. García Márquez, 'El coronel no tiene quien le escriba')

el niño recién nacido había pasado la noche con calenturas (...). García Márquez, 'Manual para ser niño')

Antes era yo uno y ahora soy otro. (Azorín, 'El escritor')

díganme después si los franciscanos han sido o no gente de pelo en pecho. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Y entonces suena la hora de la clase (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

¡Que vengan en seguida todas las rayas que haya en el Yabebirí! (H. Quiroga, 'El paso del Yabebirí')

Todavía perduraban en las calles más antiguas los almendros (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

antaño había hecho la guerra con ellos (...). (B. Pérez Galdós, 'Los cien mil hijos de San Luis')

°

Actualmente, todo hombre que no trabaja (...) vive de la labor de otro, o de otros cien (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

Las pestes (...) se consideraron antiguamente castigos de Dios. (R. J. Payró, 'Charlas de un optimista')

Una socióloga fue recientemente a husmear los antecedentes (...). (M. Vargas Llosa, 'De la mano de la 'izquierda boba')

Hay muchos asaltos en esta ruta últimamente. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

[5] Son  acaso, adrede, apenas, aposta, aprisa, así, bien, bocabajo, callando, comoquiera, deprisa, despacio, enhorabuena, enhoramala, enseguida, ex profeso, gratis, mal, pasito, poco, presto, pronto, quedo, seguido, siempre, sobremanera, tarde, temprano; los derivados de adjetivos y algunos homónimos de adjetivos separables.

Ejemplos:

Metiose adrede en la trampa (...). (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

no cesamos de hablar aprisa. (H. Quiroga, 'El conductor rápido')

el doctor Alcorta y otros jóvenes dan lecciones gratis en la Universidad (...). (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

En casa llena presto se guisa la cena. (Azorín, 'El escritor')

Las puertas cierran bien (...). (Azorín, 'El escritor')

El viento soplaba despacio (...). (J. Rulfo, '¡Diles que no me maten!')

Le informaron mal, patrón. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

andaba pasito, silencioso, por los largos claustros (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

El monte crepuscular y silencioso lo cansó pronto. (H. Quiroga, 'La miel silvestre')

la llovizna de aquel atardecer le repicaba quedo en el parche (...). (A. Carpentier. 'El camino de Santiago')

le irritaba sobremanera que lo llamaran 'un escritor católico' (...). (M. Vargas Llosa, 'Milagros en el siglo XX,  "El fin de la aventura" de Graham Greene')

Para algunos de estos llegó tarde el remedio (...). (B. Pérez Galdós, 'Gerona')

en la vida no ocurren así las cosas (...). (Azorín, 'El escritor')

°

descendimos lentamente por la calle de Alcalá. (Azorín, 'El escritor')

La roca parece artísticamente cincelada (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Trabajaba también manualmente (...). (M. de Unamuno, 'San Manuel Bueno, mártir')

mi fámulo fue mortalmente herido (...). (B. Pérez Galdós, 'Gerona')

¡Ah, si él pudiera explicar verbalmente a Lucila su metamorfosis (...)! (B. Pérez Galdós, 'Aita Tettauen')

La pequeña (...) se había salvado milagrosamente. (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

yo me había aferrado instintivamente de sus crines (...). E. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

°

se pusieron los dos a hablar bajo. (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - La busca')

Hablaba alto (...). (R. J. Payró, 'Pago chico')

se va por el claustro (...) respirando fuerte (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Álvaro apostó fuerte al once. (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

trabajaron duro (...). (M. Vargas Llosa, 'Los pies de Fataumata')

respiró hondo. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

Sólo vería claro un puro pensador (...). (M. de Unamuno, 'Del sentimiento trágico de la vida')

No es tan lejos, menos de una hora caminando rápido. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

[6] Son  algo, asaz, bastante, casi, demasiado, harto, más, menos, mucho (muy), nada, poco, el homónimo del adjetivo medio, doblemente, ligeramente y los adverbios en mente derivados de adjetivos cuantitativos.

Ejemplos:

Cuando el cabello le creció algo, cambió la peluca por los pañuelos. (M. Vargas Llosa, 'Alabanza de la ministra calva')

Sus labios apenas se veían (...). (B. Pérez Galdós, 'Marianela')

Y ella estaba apenas recién casada. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Marcha a pie por caminos apenas practicables. (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

Trabaja bastante don Antonio (...). (Azorín, 'El escritor')

parte del manuscrito (...) era bastante verídico (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

yademasiado. (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

las ropas de civil le parecieron (...) demasiado suaves. (M. Vargas Llosa, 'La ciudad y los perros')

La cordura duró poco. (A. Bioy Casares, 'La trama celeste')

He andado mucho por el mundo (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

andan algo mal por el momento (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

La geometría de Tlön comprende dos disciplinas algo distintas (...). (J. L. Borges, 'Tlön, Uqbar Orbis Tertius')

Santurrias (...) recobró algo tarde el completo uso de sus eminentes facultades (...). (B. Pérez Galdós, 'El 19 de Marzo y el 2 de Mayo')

no era ningún necio (...), sino un pícaro muy taimado (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

asistió [a la fiesta] la querida del conde muy pobremente vestida (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Después hablamos poco. (A. Bioy Casares, 'En memoria de Paulina')

Soy poco accesible a las visitas. (Azorín, 'El escritor')

Los fieles (...) saben muy bien que el universo está en el interior de una de las columnas (...). (J. L. Borges, 'El Aleph')

muy de mañana nos pusimos en marcha (...). (L. V. López, 'La gran aldea')

Se está hablando demasiado de tus relaciones con Teresita. (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

había tomado la alquimia demasiado a pecho. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

doña Violante (...) se quedó medio ciega (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - La busca')

°

La situación era doblemente insoportable para los indómitos calchaquíes (...). (R. J. Payró, 'El falso inca')

se sentó (...) al lado de dos caballeros, uno muy flaco y el otro sumamente grueso. (L. V. López, 'La gran aldea')

la vida de estas muchachas será siempre infinitamente desgraciada. (M. Vargas Llosa, 'El sexo débil')

La Pimentosa comió abundantemente (...). (B. Pérez Galdós, 'Un faccioso más y algunos frailes menos')

La madre Casanova (...) escasamente tenía siete años de profesa. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[7] Son los anualmente, diariamente, difícilmente, esporádicamente, frecuentemente, generalmente, habitualmente, normalmente, periódicamente, raramente, regularmente, semanalmente y algunos más.

Ejemplos:

anualmente (...) veían brillar (...) el carbunclo del diablo. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Entre la tía (...) y la sobrina (...) sosteníase diariamente cruda batalla. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Difícilmente encontrarás otro hombre como ese. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Estaba lloviendo esporádicamente (...). (J. Donoso, 'Una señora')

Don Antonio va ahora frecuentemente a la ciudad más próxima (...). (Azorín, 'El escritor')

el menú se componía generalmente de jamón (...) y empanadas criollas (...). (R. J. Payró, 'Pago chico')

Habitualmente no ando pendiente de las mujeres (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

estos libros no llegan normalmente a un vasto público (...). (M. Vargas Llosa, 'El cuento de nunca acabar')

repartía periódicamente cuantiosas limosnas (...). (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

sin erotismo raramente hay gran literatura. (M. Vargas Llosa, 'Sin erotismo no hay gran literatura')

De Las Tres Marías llegaban regularmente cajones de alimentos (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

Este molinero solía visitar semanalmente a sus clientes (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

[8] Son posteriormente y primeramente.

Ejemplos:

[los cuadros] posteriormente fueron trasladados al palacio de la Exposición (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Primeramente, (...) has de temer a Dios (...). (Cervantes, 'Quijote')

[9] Ejemplos:

este mi amo no es caballero (...). (Cervantes, 'Quijote')

no lo inquieta la muerte de su contrario (...). (J. L. Borges, 'El muerto')

[10] Ejemplo:

Blas (...) legó a su heredero un caudal nada despreciable. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[11] Ejemplos:

Hay en las viejas ciudades españolas calles estrechas (...), donde todos estos mercaderes tienen sus tiendecillas (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Potosí, en el siglo XVI, era el punto de América adonde afluían de preferencia todos aquellos que soñaban improvisar fabulosa fortuna. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

el revólver estaba [en el lugar] donde debía. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

las balas iban por [el lugar] donde el diablo las guiaba. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[12] Ejemplos:

¿Dónde estará Pedrito? (H. Quiroga, 'El loro pelado')

¿De dónde proviene este sedimento de tristeza (...)? (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Úrsula preguntó por dónde se habían ido los gitanos.(G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

¿Adónde está el mono y el retablo (...)? (Cervantes, 'Quijote')

[13] Ejemplo:

¿Cómo está la señora? (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

[14] Ejemplos:

¿Cuándo tus muchas promesas y mayores dádivas fueron de mí creídas (...)?. (Cervantes, 'Quijote')

¿Cuándo te cazaron? (H. Quiroga, 'Anaconda')

[15]: Ejemplos:

¿Tenía yo razón para volverme a indignar? , (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

- ¿Hay quien nos escuche? / - No. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[16] Ejemplos:

Recordaba, , que el muchacho no había traído esa tarde la leche. (H. Quiroga, 'El desierto')

Y ahora sí que experimento una emoción terrible (...). (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

Ésas sí que son sutilezas, Crispín. (J. Benavente, 'Los intereses creados')

[17] Ejemplos:

El hombre junto al chofer (...) trató de calmarla. (...). También el que la llevaba en las rodillas trataba de calmarla. (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

En mi cuarto hay muchos [grillos]. (...) También [en mi cuarto] hay alacranes. (J. Rulfo, 'Macario')

[18] Ejemplos:

Se acordó asimismo de la recomendación de su mamá (...). (H. Quiroga, 'La gama ciega')

Asimismo escribieron a Clotaldo y a su señora Catalina (...). (Cervantes, 'Amante liberal')

[19] Ejemplos:

escucho solamente, entre las voces, una. (A. Machado, 'Retrato')

Solamente mirábamos a Pedro (...). (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

Solamente yo he pensado así (...). (J. Isaacs, 'María')

solamente este viejo y singular perrazo se ha salvado del olvido (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

solamente en Buenos Aires hay remedios para curarme. (H. Quiroga, 'La tortuga gigante')

cabalga leguas y leguas solamente para conseguir un poco de [canela]  (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

Requería solamente lo necesario (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

Dime solamente que sabías que siempre te he querido. (H. Quiroga, 'El espectro')

Solamente procuraban viajar en sentido contrario (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

[20] Ejemplos:

Ella estaba tan urgida y tan mal informada, que les explicó (...) que todo era fruto de las locuras de un cuñado suyo (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Mi fascinación se cambió entonces en respeto por esa criatura tan joven y tan sublimemente bella (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[21] Ejemplos:

la jofaina del agua (...) siempre estaba vacía. (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Nunca se averiguó quién escribió la carta. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

jamás pensaron que su vida fuese realmente ' su vida', en el sentido cristiano de la palabra. (O. Paz, 'Todos Santos, Día de Muertos')

[22]  Ejemplos:

Sabes mejor que yo (...) que todo consejo de guerra es una farsa (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Un chile en nogada olvidado (...) no se sentiría peor que ella. (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

[23] Ejemplos:

ellos no huelen nada, porque son espíritus (...). (Cervantes, 'Quijote')

[24] Ejemplos:

A veces Tita ni siquiera probaba la comida (...). (L. Esquivel,'Como agua para chocolate')

El odio a Cortés no es ni siquiera odio a España, sino odio a nosotros mismos. (O. Paz, 'Hernán Cortés: exorcismo y liberación')

[25] Ejemplos:

Entonces fui yo quien habló en voz bien alta (...). (A. Bioy Casares, 'La trama celeste')

Ándate lejos, bien lejos. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

esos hombres (...) considerablemente grandes en la fuerza y en el crimen, son locos. (B. Pérez Galdós, 'Torquemada en el Purgatorio')

Y Augusto se sintió tranquilo, enormemente tranquilo (...). (M. de Unamuno, 'Niebla')

Efecto extraordinariamente bello (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

El virrey (...) era extremadamente avaro (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

La agonía de él ha sido incomparablemente dulce (...). (R. Arlt, 'La pista de los dientes de oro')

ella se erguía, increíblemente esbelta (...). (O. Paz, 'Mi vida con la ola')

el asiento era estrecho, notablemente incómodo. (A. Bioy Casares, 'La trama celeste')

Las fronteras entre objeto y sujeto se muestran aquí particularmente indecisas. (O. Paz, 'El lenguaje')

A Graham Greene le irritaba sobremanera que lo llamaran "un escritor católico" (...). (M. Vargas Llosa, 'Milagros en el siglo XX, "El fin de la aventura" de Graham Greene')

Estos hombres buenos y escépticos son terriblemente sensuales (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

El momento era tremendamente peligroso. (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

¡Qué limpio, claro, alto y azul el cielo de Madrid! (Azorín, 'El escritor')

Señor, (...) estoy humillado en gran manera. (B. Pérez Galdós, 'Gloria')

Todo ello era maravilloso en grado sumo (...). (B. Pérez Galdós, 'Miau')

Era en extremo afectuoso (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

La recepción fue de lo más solemne (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[26] Ejemplos:

Sólo ella le había visto la cara (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Azeneth sólo lo sabrá si se le ocurre leer este libro. (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

únicamente la capilla del señor de Luren resistió a la furia del terremoto. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

el heroísmo, en mi caso, consiste exclusivamente en no haberme dejado morir (...). (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

[27] Ejemplos:

incluso las catástrofes pueden tener un sesgo positivo (...). (M. Vargas Llosa, 'En el Titanic')

leyó (...) desde la primera página hasta la última, incluso los avisos. (G. García Márquez, 'El coronel no tiene quien le escriba')

[28] Ejemplo:

Más tarde hizo una escena atroz a su sobrina (...). (M. MujicaLainez, 'El salón dorado.)

[29] Ejemplos:

su cabeza se inclinaba un poco sobre el pecho (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

El estudio me interesaba muy poco (...). (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

De cuando en cuando la culebra sentía impulsos de lanzarse sobre la abeja (...). (H. Quiroga, 'La abeja haragana')

Abría de par en par la ventana del cuarto (...). (G. García Márquez, 'La santa')

de rato en rato, sentía los crueles y abrumadores aguijonazos en la vejiga (...). (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

de tanto en tanto (...) lo besaba en la mejilla. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

sólo he de habérmelas de tarde en tarde con alguna vulpeja o con algún buho. (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

De tiempo en tiempo bajaba a alguna feria de los valles (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

se veían de trecho en trecho pequeñas manchas de sangre. (B. Pérez Galdós, 'Marianela')

de vez en cuando subíamos a la sierra en busca de venados. (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

Entre tanto se colocan las sanguijuelas en un lienzo limpio y se cubren con él. (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

su aturdido corazón estaba condenado para siempre a la incertidumbre. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

vegetaba en una curul del Parlamento, sin pena ni gloria (...). (M. Vargas Llosa, El error de Blair)

Prefirió no darle ninguna respuesta y cambiarle el tema sin más ni más (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

El loro hablaba siempre así, como todos los loros, mezclando las palabras sin ton ni son (...). (H. Quiroga,'El loro pelado')

brindó por que el diablo se llevase cuanto antes a Castilla y la junta de gobierno. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[30] Ejemplos:

Y el ejército de dorados voló en seguida, río arriba y río abajo (...). (H. Quiroga, 'El paso del Yabebirí')

penetra tierra adentro a ver a su familia (...). (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

las sendas (...) se juntaban camino adelante. (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

ingleses y americanos (...) se retiraron mar afuera (...). (B. Pérez Galdós, 'La vuelta al mundo en la Numancia')

Días antes, había recibido del Brasil un paquete (...). (J. L. Borges, 'Tlön, Uqbar Orbis Tertius')

tres meses después (...) fundamos 'Vuelta'. (O. Paz, 'Discurso inaugural del Congreso Internacional de Escritores, Valencia, 15 de junio de 1987')

Veinte años atrás, San Juan era uno de los pueblos más cultos del interior (...). (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

Y siguió calle arriba en dirección a su hogar. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

las fragatas (...) navegaron mar adentro. (B. Pérez Galdós, 'La Primera República')

estaba tumbado boca abajo en el lodazal (...). (G. García Márquez, 'Manual para ser niño')

Todo en la pieza estaba patas arriba (...). (G. Rozenmacher, 'Cabecita negra')

[31] Ejemplos:

gravitar de modo doloroso primero, y de modo bienhechor después. (Azorín, 'El escritor')

Las proposiciones singulares y particulares pueden verificarse a menudo de manera inmediata (...). (M. Bunge, 'La ciencia, su método y su filosofía')

[32] Ejemplos:

La descubrió por casualidad. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Maier había ingerido por error una fuerte dosis de veronal (...). (J. L. Borges, 'Emma Zunz')

mucha diferencia hay de las obras que se hacen por amor a las que se hacen por agradecimiento.  (Cervantes, 'Quijote')

[33] Ejemplos:

ya está pagado todo, peseta sobre peseta. (B. Pérez Galdós, 'El 19 de Marzo y el 2 de Mayo')

Los franceses no han dejado piedra sobre piedra. (B. Pérez Galdós, 'Gerona')

degolló uno tras otro sus magníficos gallos de pelea (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Y hasta las piedras (...) se hacían trizas una tras otra (...). (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

 [34] Ejemplos:

No deseaba hacerse rico a costa de tantos sacrificios. (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

nos ofreció un vaso de vino a cuenta de la casa. (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

Escobar intentó negociar la liberación de Pacho Santos a espaldas de Villamizar (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Al abrigo de la carpa estaban los indios cargadores (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

al amparo de un caudillo barcelonés, medran los pistoleros. (J. L. Borges, 'La muerte y la brújula')

publicó un libro a favor del multipartidismo (...). (M. Vargas Llosa, 'La mala hierba')

se había ganado el derecho a llamarse peruana a fuerza de recorrer y estudiar y promover la belleza de este país (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

Rivadavia se pone a la cabeza del Gobierno. (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

Diego (...) escribía su correspondencia a la luz de una lámpara mortecina. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor (...). (J. L. Borges, 'La casa de Asterión')

[35] Ejemplos:

a semejanza de lo que (...) me había pasado (...), sentí obstrucciones en mi mente (...). (B. Pérez Galdós, 'El amigo Manso')

la idea única se iba desfigurando (...), a semejanza de un histrión que cambia de vestido. (B. Pérez Galdós, 'La desheredada')

¿Y es que tu obra podrá transmitirse (...) de mano en mano (...)? (Azorín, 'El escritor')

lo llevaron de casa en casa (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

la abuela la llevaba de pueblo en pueblo (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

Pedro y Rosaura iban de mesa en mesa brindando con los invitados (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

aquel recuerdo hereditario se había transmitido de generación en generación (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Mejora mi enferma de día en día (...). (B. Pérez Galdós, 'Los Ayacuchos')

los animalitos se juntaban de dos en dos (...). (B. Pérez Galdós, 'Gerona')

Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. (H. Quiroga, 'El almohadón de plumas')

Se hizo una requisa más drástica que la anterior, casa por casa (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Le desenredó el cabello hebra por hebra (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

pasaron, día por día, tres años como tres berenjenas (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

No voy a contar mi vida de muchacho y mi adolescencia punto por punto, tilde por tilde. (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

En cierta ocasión encontró un hombre de a caballo (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

[36] Ejemplos:

Esto empezó hace un año (...). (M. Benedetti, 'Pacto de sangre')

No me convenía hace media hora decirte mi verdadera opinión. (B. Pérez Galdós, 'Halma')

Hace algunos años se produjeron las grandes aglomeraciones de fábricas (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

Desde hace un rato presto atención al fogonero (...). H. Quiroga, 'El conductor rápido')

desde hacía varios días, dormía con un ojo abierto y otro cerrado (...). (R. Arlt, 'Los cazadores de marfil')

 [37] Ejemplos:

La víspera, luego del incidente del parque, Van Gogh se cortó parte de la oreja izquierda (...). (M. Vargas Llosa, 'Dos amigos')

el mismo día (...) me pidió que comunicara el asunto a la policía. (J. L. Borges, 'Las muertes concéntricas')

El día siguiente le dieron de alta (...). (B. Pérez Galdós, 'Miau')

no hablaría el lunes con Álvaro, sino el jueves (...). (J. L. Borges, 'El Aleph')

Este año no pudimos evitarlo, y partimos. (A. Bioy Casares, 'La trama celeste')

La semana pasada se murió mi tía Jacinta (...). (J. Rulfo, 'Es que somos muy pobres')

El próximo mes de Julio (...) la revista celebrará sus 21 años de existencia (...). (E. Vargas Gil, '20 Años de la revista Dialéctica')

[38] Ejemplos:

logró vivir tres meses (...). (H. Quiroga, 'Más allá')

mi abuela o mi tía Úrsula podían hablar media hora. (Pío Baroja, ‘Las inquietudes de Shanti Andía’)

resistió muchos días (...). ,(L. Alas "Clarín", 'La Regenta')

- Yo ando todo el día volando (...). (H. Quiroga, 'La abeja haragana')

El dolor (...) lo había dejado insensible para el amor todos estos años. (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

[39] Ejemplos:

arrojan a bulto innumerables caracteres de oro (...). (J. L. Borges, 'La biblioteca total')

Antes andábamos a caballo (...). (J. Rulfo, 'Nos han dado la Tierra')

fuimos navegando a ciegas. (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

el agua entraba a chorros por los desgarrones de la cubierta. (V. Blasco Ibáñez, 'Cañas y barro')

llovían los cañazos a diestra y siniestra. (B. Pérez Galdós, ‘La Fontana de Oro')

El baño podía utilizarlo a discreción (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Su negocio pronto le alcanzó a duras penas para sobrevivir (...). (M. Vargas Llosa, 'Lituma en los Andes')

tomaba a escondidas jarabe de tuétano (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

tenía (...) la piel cocinada a fuego lento por el salitre. (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

Aun le sobró rabia para enfrentarse a golpes con los guardianes (...). (G. García Márquez, 'Manual para ser niño')

Mi cuerpo se sentía a gusto sobre el calor de la arena. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

el manco continuaba soldando a horcajadas techos de lujo (...). (H. Quiroga, 'Los destiladores de naranjas')

sólo deja entrever (...) a hurtadillas la existencia de ese submundo delictuoso (...). (M. Vargas Llosa, 'El Gran Gatsby')

Míralos cómo están, abandonados a la buena de Dios (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Al amanecer, gruesas gotas de lluvia cayeron sobre la tierra. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

al anochecer, su rocín y él se hallaron cansados y muertos de hambre (...). (Cervantes, 'Quijote')

Me sé estas historias al dedillo. (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

Al final, Mauricio Babilonia se acercó a saludar a Aureliano Segundo (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Un caballo pasó al galope (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

al instante comenzó a desembaular  pedazos de pan (...). (Cervantes, 'Coloquio de los perros')

Al mediodía decidí hacer dos cosas (...). (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

Al momento la mudaron a otro aposento (...). (Cervantes, 'La ilustre fregona')

José Arcadio Buendía tomó al pie de la letra las palabras de su mujer. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

El patrón compraba las cosas al por mayor (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

Le pusieron la capucha al revés (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Todo les salió al revés de lo que pensaban (...). (B. Pérez Galdós, 'España trágica')

Siempre ando al sol (...). (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

A la cabeza iban Sebastián Faure y sus amigos. (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

Ni enfrente, ni a la derecha, ni a la izquierda había perro alguno. (H. Quiroga, 'Anaconda')

Había (...) permanecido dos semanas a la deriva en el mar del Japón (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

comíamos en casa o en el restaurante, a la disparada (...). (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

Vestía la preciosa criatura a la moda (...). (B. Pérez Galdós, 'Gloria')

Me han mandado para arrearlos a las buenas o a las malas (...). (A. Roa Bastos, ''Bajo el puente)

Esto (...) prueba a las claras que ya estaba vendido a los franceses (...). (B. Pérez Galdós, 'Napoleón en Chamartín')

Mis gallos (...) tenían que clavar el pico a las primeras de cambio. (R. J. Payró, 'El casamiento de Laucha')

a lo lejos, se oía un ligero cascabeleo . (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

las letras eran claras e indescifrables y trazadas a mano. (J. L. Borges, 'Utopía de un hombre que está cansado')

Probablemente no tuvo a mano Valdetrudes un botecito de agua cuyana (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Yo estaba nerviosa a más no poder. (B. Pérez Galdós, 'Los cien mil hijos de San Luis')

El padre despertó a medias (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Escupía Sancho a menudo (...) un cierto género de saliva pegajosa (...). (Cervantes, 'Quijote')

se batían a palos y a cuchilladas (...). (Pío Baroja, ‘Las inquietudes de Shanti Andía’)

Se quedaba en el dormitorio a oscuras (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

era imprudente viajar a oscuras por estas soledades (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

yo lo seguiré a pie y aun de rodillas (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

se aguantó todo el sitio de Bilbao a pie firme (...). (B. Pérez Galdós, 'Vergara')

se cree a pie juntillas cuanto dice. (B. Pérez Galdós, 'La incógnita')

a primera hora se la llevaron para la capital de la provincia. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Rosaura, a regañadientes, aceptó mandar a la niña al colegio (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

Nunca os ofendí a sabiendas ni deliberadamente. (B. Pérez Galdós, 'Zaragoza')

los pusieron a salvo en la cárcel blindada de Itagüí (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Fernanda la siguió llamando Renata a secas (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Santiago Nasar (...) se sentó a beber a sorbos lentos el tazón de café (...). (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

Si (...) esta pequeña librería tiene éxito, muchas otras nacerán a su imagen y semejanza (...). (M. Vargas Llosa, 'El cuento de nunca acabar')

Se vistió a tientas (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

un indio pasó a todo correr (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

A tontas y a locas (...) yo patrocinaba a Mastai Ferretti (...). (B. Pérez Galdós, 'Las tormentas del 48')

me mataron a traición (...). (Cervantes, 'Los trabajos de Persiles y Sigismunda')

Iba ella adquiriendo la costumbre de emplear a troche y moche expresiones de gusto dudoso (...). (B. Pérez Galdós, 'Lo prohibido')

Falló a última hora (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

se paseaban a voluntad no menos de doscientos alcaravanes (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

fueron cerrando de a poco casi todas las industrias nacionales (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

Lo fue consiguiendo de a pocos, primero un pie, luego la rodilla (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

La noticia (...) voló (...) de boca en boca (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Lo haré de buena gana (...). (B. Pérez Galdós, 'La corte de Carlos IV')

de buenas a primeras se echaban sobre el suelo (...). (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

La abuela se les enfrentó de buen talante (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

Ya sé de cabo a rabo la oración a San Antonio. (B. Pérez Galdós, 'Napoleón en Chamartín')

Benincasa se observaba muy de cerca (...) la placa lívida de una mordedura. (H. Quiroga, 'La miel silvestre')

Sólo una vez viví de corrido varios meses en Nueva York (...). (M. Vargas Llosa, 'Novelista en Nueva York')

De día no sé qué harán (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

los que esto dicen hablan de lejos y con poca experiencia (...). (Cervantes, 'Quijote')

Y me encontré de pronto solo en aquellas calles vacías. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Y el aguacero llegó de repente (...). (J. Rulfo, 'Es que somos muy pobres')

me tiré de espaldas en la estrecha cama de hierro. (J. L. Borges, 'El jardín de los senderos que se bifurcan')

De este modo (...) el trabajo previsto para un año se prolongó por casi tres (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

más hueco y  pomposo que aldeano vestido de fiesta. (Cervantes, 'Coloquio de los perros')

Háblales de frente  (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Se empinó de golpe hacia atrás (...). (J. L. Borges, 'Hombre de la esquina rosada')

de improviso Magdalena calla y se retira lentamente (...). (Azorín, 'El escritor')

yo lo contemplaba de lejos (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

vieron entrar (...) dos hombres vestidos de luto (...). (Cervantes, 'Quijote')

Lo habían traído de madrugada. (J. Rulfo, '¡Diles que no me maten!')

Úrsula lo admitió de mala gana (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

ayer de mañana dejé la ínsula (...). (Cervantes, 'Quijote')

Se aprendió de memoria las leyendas fantásticas (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Creo que te echaré de menos, querida Sola (...). (B. Pérez Galdós, '7 de Julio')

la serviré de noche y de día (...). (Cervantes, 'Amante liberal')

sintieron de nuevo el ruido en el agua, y vieron pasar de nuevo al vapor (...). (H. Quiroga, 'La guerra de los yacarés')

Abría de par en par la ventana del cuarto (...). (G. García Márquez, 'La santa')

la Justa y él marchaban de paseo a los Cuatro Caminos (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Mala hierba')

Ese subterráneo (...) les vendrá de perilla a los futuros escritores de novelas patibularias. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Prefiero estar de pie, Pedro. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

La formación de gigantescas corporaciones no constituye, de por sí, un peligro para la democracia (...). (M. Vargas Llosa, 'Refutación de Kaplan')

millares de húngaros eran (...) encarcelados de por vida. (M. Vargas Llosa, 'El sobreviviente')

El hombre de la Puerta del Sol vestía y calzaba indudablemente de prestado (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

De pronto los puntitos se convirtieron en hombres (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

de rato en rato, sentía los crueles y abrumadores aguijonazos en la vejiga (...). (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

Y el aguacero llegó de repente (...). (J. Rulfo, 'Es que somos muy pobres')

se volvió a hincar de rodillas ante la  reina (...). (Cervantes, 'Amante liberal')

Deseaba de todo corazón que la puerta estuviera atrancada (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

se lanzó de un salto sobre él. (H. Quiroga, 'La tortuga gigante')

La mimaban, la querían de veras (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Valdez y Bazán murió de viejo y no de médicos. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Los colombianos, desde siempre, nos hemos visto como un país de letrados. (G. García Márquez, 'Manual para ser niño')

desde entonces nunca más le vimos (...). (Cervantes, 'Quijote')

A mí me dan pan en abundancia (...). (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

Alzó la vara en alto el comisario (...). (Cervantes, 'Quijote')

¿Hablas en broma? (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

Siendo ya una abuela avanzada andaba en bicicleta (...). (G. García Márquez, 'Mi amigo Mutis')

Estaba en calzoncillos, empapado en sudor (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

la carrera artística se malogró en ciernes (...). (B. Pérez Galdós, 'Miau')

Dentro del hueco que formaban las ramas dispuestas en círculo (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

A veces se quedaba en cueros (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Úrsula no puso en duda la decisión de su marido. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Caruty recitaba en francés unos versos de Villon (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

ningún hombre que en algo se estima sale a la calle en mangas de camisa (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Acabo de verla caminando en pelota por el corredor. (G. García Márquez, 'La santa')

esos chapines encarnados que acaban en punta son de la medida de tus pies. (B. Pérez Galdós, 'Los duendes de la camarilla')

Nadie se imaginaba cuánto lloró su muerte en secreto (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Te estoy hablando en serio. (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

en un periquete estaré en la Plaza Mayor ... (B. Pérez Galdós, '7 de Julio')

entre yo y Cata la vamos a poner en un santiamén a la moda. (Fl. Sánchez, 'M' hijo el Dotor')

Aguardé en vano la continuación de la historia. (J. L. Borges, 'La forma de la espada')

La propiedad (...) está en venta (...). (G. Hudson, 'La confesión de Pelino Viera')

devoró en vida a Isak Dinesen (...). (M. Vargas Llosa, 'Los cuentos de la baronesa')

esas promesas eran incompatibles entre sí (...). (M. Vargas Llosa, 'Alabanza de la ministra calva')

su aturdido corazón estaba condenado para siempre a la incertidumbre. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

el Chancho me había pagado por adelantado. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

Era raro que a ella (...) se le hubieran pasado por alto mis sentimientos (...).  (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

José Arcadio Buendía ignoraba por completo la geografía de la región. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

La tienda se iluminó por dentro (...). (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

un jeep y un Renault  bloquearon por delante y por detrás el automóvil del jefe de redacción de El Tiempo (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Se había dado a esta esperanza por entero. (J. Rulfo, '¡Diles que no me maten!')

Mira y remira (...) los consejos y documentos que te di por escrito (...). (Cervantes, 'Quijote')

por fuera se mantenía igual desde hacía muchísimos años. (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

Por las buenas se consiguen mejor las cosas. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Si no es por las buenas, tendrá que ser por las malas (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

A mí el huayco (...) por poco me arrastra en su tobogán. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

No me tomó por sorpresa la noticia (...). (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

la llamé por teléfono. (A. Bioy Casares, ‘En memoria de Paulina’)

el Parlamento (...) lo eligió, por unanimidad, presidente de la República. (M. Vargas Llosa, 'El sobreviviente')

Prefirió no darle ninguna respuesta y cambiarle el tema sin más ni más (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

El loro hablaba siempre así, como todos los loros, mezclando las palabras sin ton ni son (...). (H. Quiroga, 'El loro pelado')

¿Quién podía haberlo puesto sobre aviso? (R. J. Payró, 'Pago chico')

va marchando rutinariamente sobre seguro. (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

tenía (...), sobre todo, una bondad inquebrantable (...). (Azorín, ‘Confesiones de un pequeño filósofo’)

[40] Ejemplos:

Era éste un hombrecillo (...) un tanto obeso (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

ladeo un poco la cabeza (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

se sentaba en el jardín del casino, un poco triste, un poco cansado (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

[41] En cada uno de los pares de oraciones siguientes, pues, la segunda es una paráfrasis adecuada de la primera:

Deliberaron brevemente los tres canes. (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

La deliberación de los tres canes fue breve.

[Rosas] organiza lentamente el despotismo (...). (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

La organización del despotismo por parte de Rosas es lenta.

Recientemente se ha inaugurado (...) el primer ferrocarril eléctrico (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

La inauguración del primer ferrocarril eléctrico es reciente.

el capitán había enloquecido repentinamente (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

El enloquecimiento del capitán había sido repentino.

nos golpeó brutalmente con su rebenque. (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

El golpe que nos dio con su rebenque fue brutal.

el sol iba cambiando imperceptiblemente de posición (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

El cambio de posición del sol  era imperceptible

El estudio me interesaba muy poco (...). (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

Mi interés por el estudio era mínimo.

[42] Ejemplos:

El conocimiento científico es a veces desagradable, a menudo contradice a los clásicos (...). (M. Bunge, 'La ciencia, su método y su filosofía')

El Premio Cervantes (...) afirma cada año la realidad de nuestra literatura. (O. Paz, 'Discurso con motivo del Premio Cervantes')

De esta botella le da una cucharada cada dos horas y de las obleas, una cada tres horas. (Fl. Sánchez, 'Canillita')

encontrábase rara vez en su convento y con frecuencia en los garitos y lupanares. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

A veces suceden cosas muy extrañas. (G. García Márquez, 'El coronel no tiene quien le escriba')

de cuando en cuando empinaba la bota (...). (Cervantes, 'Quijote')

de vez en cuando (...) se descubre algún objeto de oro. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Yo he sentido muchas veces estas tristezas indefinibles (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Algunas veces (...) no se contentaban con hablar (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - La busca')

¿No enviudó dos veces en poco tiempo? (J. Benavente, 'Los intereses creados')

[43] Ejemplos:

¿Un hombre de aquí, del pueblo? (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

ellos ocupaban los dos asientos de adelante (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’).

[44] Ejemplos:

¿sabe usted el tema de hoy? (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

En vez de la hediondez de antes, sus narices respiraban un limpio aroma (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

[45] Ejemplo:

Plácida Linero era una mujer de nervios firmes, así que no dejó traslucir ningún signo de alarma. (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

[46] Ejemplo:

Su idiosincracia y su misma educación (...) no le permitían abandonar (...) la tendencia indomable (...). Ahora bien, el novelista procede generalmente a la inversa (...). (R. J. Payró, Prólogo a 'Páginas de historia' de B. Mitre)

[47] Ejemplos:

[Esteban y el leñador] Se observaron mutuamente (...).. (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

el público y el escritor se han educado recíprocamente. (D. F. Sarmiento, 'Recuerdos de provincia')

[48] Ejemplos:

Primitivo y Segundo (...) estaban bajo la vigilancia de Soledad y Elena respectivamente (...). (B. Pérez Galdós, 'El terror de 1824')

Leonor y Dorotea, niñas de quince y catorce años respectivamente (...). (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

[49] Ejemplos:

Ahora a las seis y media su mujer lo espera en una tienda (...). (J. Cortázar, 'No se culpe a nadie')

El eco (...) lo traía aquí cerca (...). (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

ábrase mañana a las diez de la mañana. (Azorín, 'El escritor')

Él vivía con su mujer, allá arriba, en la ladera. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

[50] Ejemplos:

La víspera, luego del incidente del parque, Van Gogh se cortó parte de la oreja izquierda (...). (M. Vargas Llosa, 'Dos amigos')

el mismo día (...) me pidió que comunicara el asunto a la policía. (J. L. Borges, 'Las muertes concéntricas')

El día siguiente le dieron de alta (...). (B. Pérez Galdós, 'Miau')

no hablaría el lunes con Álvaro, sino el jueves (...). (J. L. Borges, 'El Aleph')

Este año no pudimos evitarlo, y partimos. (A. Bioy Casares, 'La trama celeste')

La semana pasada se murió mi tía Jacinta (...). (J. Rulfo, 'Es que somos muy pobres')

El próximo mes de Julio (...) la revista celebrará sus 21 años de existencia (...). (E. Vargas Gil, '20 Años de la revista Dialéctica')

[51] Ejemplos:

logró vivir tres meses (...). (H. Quiroga, 'Más allá')

mi abuela o mi tía Úrsula podían hablar media hora. (Pío Baroja, ‘Las inquietudes de Shanti Andía’)

resistió muchos días (...). ,(L. Alas "Clarín", 'La Regenta')

- Yo ando todo el día volando (...). (H. Quiroga, 'La abeja haragana')

El dolor (...) lo había dejado insensible para el amor todos estos años. (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

 



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  Esteban Saporiti

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