CAPÍTULO 21

Oraciones

 

 

    Se llaman oraciones los fragmentos de habla que los escritores competentes transcriben entre puntos, signos de interrogación o de admiración, puntos y comas o dos puntos. Normalmente, están compuestas por un verbo climático, o por un nombre y un verbo [1], o por dos o más oraciones y una conectiva [2], o por un componente marginal y una oración [3].

§ 1.2. Según cuáles sean las intenciones que normalmente manifiestan, se reparten en declarativas, desiderativas, directivas, interrogativas y exclamativas.

    Las declarativas sirven para afirmar o negar algo; las desiderativas, para expresar el deseo de que ocurra algo; las directivas, para incitar a los oyentes a que hagan algo; las interrogativas, para preguntar algo; las exclamativas, para expresar, en relación con un hecho, un afecto (alegría, pena, indignación, cólera, asombro, etc.).

    Las oraciones declarativas están compuestas por un verbo indicativo.

    Las desiderativas están compuestas de cuatro maneras: por un verbo SEA [4]; por  que seguido de una oración compuesta por el verbo SEA [5]; por  ojalá seguido de una oración compuesta por el verbo SEA [6]; por la frase ojalá que seguida de una oración compuesta por un verbo SEA o FUERA [7].

    Las directivas están compuestas por un verbo imperativo [8] o por un verbo SEA [9].

    Como directivas corteses se suelen usar oraciones de entonación interrogativa compuestas por por qué no y un verbo SOY de segunda persona [10], o por un verbo SERÍA de segunda persona [11].

    Además, en el habla informal, frecuentemente se usan también como directivas las oraciones compuestas por un verbo SERÉ o un verbo SOYde segunda persona [12].

    Las oraciones interrogativas principian en la escritura con el signo ¿ y terminan con el signo ?. Las hay de tres tipos: absolutas [13], parciales [14] y  disyuntivas [15].

    Las absolutas suscitan como respuesta  o no; o bien, en vez de , la misma oración usada en la pregunta (o alguna otra que la implique) y en vez de no, la oración negativa correspondiente a la usada en la pregunta (en ambos casos con las debidas variaciones de persona gramatical, y casi siempre con omisión de componentes). Están compuestas por un verbo indicativo o por dos oraciones interrogativas absolutas [16].

    Si la respuesta esperada por el hablante es afirmativa, es común que la oración interrogativa absoluta sea negativa [17] o que se componga con un componente marginal [18]. En cambio, si la respuesta esperada es negativa, es común que se componga con el adverbio acaso [19].

    Las parciales suscitan como respuesta oraciones declarativas, casi siempre con omisiones, formadas mediante sustitución de los componentes variables por nombres, con las debidas variaciones de persona gramatical [20]. Están encabezadas por los interrogativos qué, quién, quiénes, cuál, cuáles, dónde, cuándo, cómo, cuánto, cuánta, cuántos o cuantas, precedidos a veces por una preposición correspondiente [21].

    Las disyuntivas suscitan como respuesta uno de los dos disyuntos, con omisiones y variaciones similares a las del párrafo anterior, o alguna otra oración que lo implique [22].

    Las oraciones exclamativas se componen de diversas maneras. Las hay similares a las enunciativas [23], a las desiderativas [24] y a las interrogativas [25]. Las hay compuestas por un adjetivo precedido por qué o por cuán [26]. Las hay compuestas por qué, qué de, cuánto, cuánta, cuántos o cuántas y una oración de adjetivo [27]. Las hay encabezadas por qué X que, siendo X un adjetivo o un adverbio o un  sustantivo [28]. Las hay compuestas por cómo y un módulo verbal [29].

§ 2. En la composición de las oraciones hay que distinguir módulos principales, subordinados, ligados y absolutos.

    Son subordinados respecto de uno principal los que componen el principal [30];  son ligados respecto del principal los que están compuestos por algún componente del principal, elidido o duplicado por un pronombre [31]; son absolutos respecto de uno principal los que no están compuestos por algún componente del principal [32].

 

§ 2.1.    Módulos verbales principales.

    Los módulos verbales principales se componen con verbos intransitivos de tipo H o transitivos de tipos  <O, H> o <H, H> [33].

    Si el primer nombre del módulo principal es también el primer nombre del módulo subordinado, este se compone con un módulo de verbo infinitivo y primer nombre elidido [34].

    Si lo que se dice en el módulo subordinado no es motivo de duda, incertidumbre o emoción para el objeto nombrado por el primer nombre del módulo principal y este es diferente del primer nombre del módulo subordinado, el módulo subordinado se compone con un verbo indicativo [35]. Exceptúanse los módulos subordinados que componen principales con verbos  FUI significativos de logros [36].

    Si lo que se dice en el módulo subordinado es motivo de duda, incertidumbre o emoción para el objeto nombrado por el primer nombre del módulo principal y este es diferente del primer nombre del módulo subordinado, el módulo subordinado se compone con un verbo SEA o FUERA [37].

 

 § 2.2. Módulos ligados.

    Hay módulos ligados compuestos por un verbo indicativo o por un verbo SEA o FUERA [38], por un infinitivo [39], por un gerundio [40], por un participio [41], por un adjetivo [42] y por una preposición [43].

 

§ 2.3. Módulos absolutos.

    Hay módulos absolutos compuestos por un infinitivo [44], por un gerundio [45], por un participio [46] y por un adjetivo [47].

 

§ 3.    Observaciones.

    A veces un índice coloquial precede a los módulos de infinitivo que ofician de nombre [48].

 

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NOTAS

[1] Ejemplos:

estaba lloviendo a cántaros. (Pío Baroja, ‘La lucha por la vida - Aurora Roja’)

la santa nació en la casita de un corral (...). (B. Pérez Galdós, 'La vuelta al mundo en la Numancia')

Todos oyeron su grito de dolor. (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

Parece que no habla (...). (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Ocurrió que en un Consejo de Ministros se acordó la exclaustración inmediata de algunas monjas (...). (B. Pérez Galdós, 'La Primera República')

creyó que había acertado con el bálsamo de Fierabrás (...). (Cervantes, 'Quijote’)

le suplicaba (...) que volviese a ser señor de su casa (...). (Cervantes, ‘Quijote’)

le encantaba que unos ladrones hubiesen dado dinero a Juan Grave (...). (Pío Baroja, ‘La lucha por la vida - Aurora Roja’)

¿A los mártires del circo romano les importaba que el tigre que se los comía tuviera la oreja negra o amarilla? (B. Pérez Galdós, 'El terror de 1824')

[2] Ejemplos:

no levantaba cadalsos, pero aplicaba el tormento a sus enemigos (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

su vaca no volverá porque se la ha matado el río. (J. Rulfo, 'Es que somos muy pobres')

he visto a todas las mujeres de todas las naciones, así que tengo autoridad para decirte que eres (...) la más hermosa de la tierra. (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

Funes no me entendió o no quiso entenderme. (J. L. Borges, 'Funes el memorioso')

Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. (J. L. Borges, 'La casa de Asterión')

nos sacudía el cuerpo para que no nos durmiéramos. (J. Rulfo, 'El Llano en llamas')

[3] Véase el capítulo 24.

[4] Ejemplo:

Los hermanos sean unidos (...). (J. Hernández, 'Martín Fierro')

[5] Ejemplo:

Que te diviertas. (B. Pérez Galdós, 'Torquemada y San Pedro')

[6] Ejemplo:

Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. (J. L. Borges, 'La casa de Asterión')

[7] Ejemplo:

¡Ojalá que la juventud (...) diera este paso (...)! (B. Pérez Galdós, 'Doña Perfecta')

[8] Ejemplo:

¡Ábreme la puerta, Damiana! (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

[9] Ejemplos:

Entonces véndame la casa vacía. (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

No pienses en tus amigos al escribir (...). (H. Quiroga, 'Manual del perfecto cuentista')

[10] Ejemplo:

¿Pero por qué no te sientas? (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

[11] Ejemplos:

¿y vos le avisarías lo de anoche, no? (R. J. Payró, 'Pago chico')

¿No me alcanzarías la toalla? (M. Puig, 'El beso de la mujer araña')

[12] Ejemplos:

¡Irás a la ciudad y les pedirás perdón, canejo! (R. J. Payró, 'Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira')

Mañana mandas matar ese animal para que no siga sufriendo. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

[13] Ejemplo:

¿Usted sueña con frecuencia? (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

[14] Ejemplo:

¿Qué esperabas? (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

[15] Ejemplos:

¿Nos vamos con él, o contra él? (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

¿Comenzamos el ataque por el perro, o bien lanzamos todas nuestras fuerzas contra los caballos? (H. Quiroga, 'Anaconda')

[16] Ejemplos:

- ¿Han venido los dos?

-Sí, él y su mujer. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

 No / No han venido los dos

- ¿Usted me está esperando, compadre?

- Sí, compadre. (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

/Lo estoy esperando / no / no lo estoy esperando

¿Te dieron calabazas? (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

¿Alguien lo deplora? (M. Vargas Llosa, 'El bueno y el malo')

¿Tu hermano, es también anarquista? (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

- ¿Fuiste absuelto; te dieron la libertad? (B. Pérez Galdós, 'Prim')

[17] Ejemplos:

Tú, en mi lugar, ¿ no hubieras hecho lo mismo? (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

¿ Acaso no habían pasado todos ellos, sin doblegarse, por las cámaras de tortura de la policía zarista (...)? (M. Vargas Llosa, 'Almas inflexibles')

¿Tú no aspiras a ser grande de España, verdad? (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Mala hierba')

¿Es que la marmota (...) no influía (...) en el padre Isla? (Azorín, 'El escritor')

[18] Ejemplos:

¿Lo sacrificaron a los apus, no es cierto? (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

¿Adivinas quiénes son, no? (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

¿Te sorprende, eh? (H. Quiroga, 'Anaconda')

[19] Ejemplos:

¿Acaso Poncio Pilatos fue propietario en el Perú? (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

¿podemos acaso evitar la infiltración de lo imaginario? (Azorín, 'El escritor')

[20] Ejemplos:

- ¿Quién te ha dado lecciones?

- Nadie [me ha dado lecciones] (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

[21] Ejemplos:

¿Qué más puedo pedir? (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

¿A mí, qué me cuenta usted? (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Mala hierba')

¿Qué cree usted que hice? (B. Pérez Galdós, 'Halma')

¿Quién es don Telmo? (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - La busca')

¿Quién cree usted que sería el verdadero Ugarte de los dos? (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

¿Qué voz es esa? (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

¿Qué camino cree usted que debía seguir? (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - La busca')

¿Cuál de las dos se asusta de los truenos? (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

¿Cuál cree usted que es el mayor peligro para el poeta? (Azorín, 'El escritor')

¿Dónde te habías metido? (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

¿cuándo nos podrá casar? (R. J. Payró, 'El casamiento de Laucha')

¿Cómo está el señor Baldío? (B. Pérez Galdós, 'España sin Rey')

¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo? (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

¿Cuántos jóvenes riojanos están estudiando en Córdoba o Buenos Aires? (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

¿cuántas cree usted que cumplen el precepto (...)? (B. Pérez Galdós, 'Gloria')

¿Con qué cree usted (...) que se hace la poesía? (Azorín, 'El escritor')

¿Por qué cree que me lo traje a Naccos? (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

¿De qué manera (...) cree usted que deba vivir una mujer en el mundo? (B. Pérez Galdós, 'La Fontana de Oro')

¿Por dónde cree usted que debo ir? (B. Pérez Galdós, '7 de Julio')

¿Para quién era esto? ,(L. Alas "Clarín", 'La Regenta')

[22] Ejemplo:

- ¿Se ha casado usted o se ha hecho padre de hijos ajenos?

- Más bien lo segundo.(B. Pérez Galdós, 'El amigo Manso')

[23] Ejemplo:

¡Estoy perdido para siempre! (B. Pérez Galdós, '7 de Julio')

[24] Ejemplo:

¡Que mil bienes haya la madre que te parió y el padre que te engendró! (Cervantes, 'Los trabajos de Persiles y Sigismunda')

[25] Ejemplos:

¡Qué hiciste, papá! (H. Quiroga, 'Los destiladores de naranjas')

¡Qué locura es ésta! (J. Benavente, 'Los intereses creados')

¡Qué grito ha dado! (H. Quiroga, 'El perro rabioso')

¡Qué de secretos guardaría aquella cavidad misteriosa! (B. Pérez Galdós, 'Miau')

¡Quién sabe si nos veremos en España! (B. Pérez Galdós, 'España trágica')

¡Quién lo diría! (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

¡Quién pudiera ser caracol! (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Mala hierba')

¡Quién habría sospechado que después iba a ser tan minucioso (...)! (E. Wilde, 'Aguas abajo')

¡Dónde estará aquel desgraciado! (B. Pérez Galdós, 'Gerona')

¡Cuándo tendré yo igual suerte! (B. Pérez Galdós, 'La familia de León Roch')

¡Cómo te atreves a poner los pies en esta casa! (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

¡Cuánto ahorro de gastos y de tiempo traería esto! (E. Zeballos, 'La conquista de quince mil leguas')

¡Cuántas personas inocentes son víctimas de la maledicencia! (B. Pérez Galdós, 'Un voluntario realista')

¡Cuán difícil es sostenerse en los picachos del odio! (B. Pérez Galdós, 'España sin rey')

[26] Ejemplos:

¡Qué hermosa serenidad! (Azorín, 'El escritor')

¡Qué crueles tus dulces palabras! (J. Benavente, 'Los intereses creados')

¡Cuán distinto destino el nuestro (...)! (B. Pérez Galdós, 'Un voluntario realista')

[27] Ejemplos:

¡Qué pregunta tan idiota! (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

¡Qué fresco está el aire! (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

¡Qué de terribles cosas en tan pocos días! (B. Pérez Galdós, 'Doña Perfecta')

[28] Ejemplos:

¡Qué dulce que es aquella confianza del hombre en el hombre (...)! (Fr. B. J. Feijóo, 'Impunidad de la mentira')

¡... qué bien que lo sabe hacer! (B. Pérez Galdós, 'Fortunata y Jacinta')

¡Qué dolor que se hayan llevado a la abuela! (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

[29] Ejemplos:

¡Cómo que no sé otra cosa! (B. Pérez Galdós, 'Narváez')

¡Cómo dudarlo un momento! (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

[30] Ejemplo:

¡(...) el Prior de Zaratán se presta a ser mi carcelero (...)! (B. Pérez Galdós, 'El abuelo')

[31] Ejemplos:

Había agitación, que [agitación] es lo que se necesitaba (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Aurora roja')

Las obligaron a [ella] quitarse los zapatos (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Caminaba [él] tanteando el aire (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

las cañas se balanceaban [las cañas] crispadas por el calor. (H. Quiroga, 'Juan Darien')

José Arcadio se estiró [José Arcadio] desnudo en la cama (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Me levanté [yo] sin fuerzas (...). (M. de Unamuno, 'San Manuel Bueno, mártir')

[32] Ejemplos:

Nada se pierde con intentarlo (...). (B. Pérez Galdós, 'Gloria')

Rosario no se opondrá tampoco, queriéndolo yo. (B. Pérez Galdós, 'Doña Perfecta')

terminada la cuesta, (...) comenzarían el descenso. (C. Alegría, 'La piedra y la cruz')

[33] Ejemplos:

O: Parece que lo entendió la cabra (...). (Cervantes, 'Quijote’)

Parece que tuvieran cola e paja. (Fl. Sánchez, 'Barranca abajo')

le gustó que  la llamaran señorita. (B. Pérez Galdós, ‘La desheredada’)

Me gusta bañarme en el mar. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

<O, H>: Creyó que no debía pedir protección (...). (B. Pérez Galdós, 'El audaz')

Quiso que yo escribiera en su periódico (...). (B. Pérez Galdós, 'La revolución de Julio')

Las víboras querían bailar (...). (H. Quiroga, 'La media de los flamencos')

<H, H>: Que este esquematismo político y ético (...) nos convenza (...), significa que Malraux era capaz (...) de hacer pasar gato por liebre (...). (M. Vargas Llosa, 'La condición humana')

[34] Ejemplos:

Amparo Moscote se comprometió a coser un nuevo vestido (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Amaranta fingió aceptar la decisión (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

lograron salir de la región encantada. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

El prior de los dominicos se jactaba de ser padre de veintidós hijos (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

se contentó con tomar 50 fusiles (...). (D. F. Sarmiento, 'Facundo')

López y Caballero aspiraban a formar grupito aparte (...). (B. Pérez Galdós, 'De Oñate a La Granja')

Mir Bahadur Alí (...) es incapaz de soslayar la más burda de las tentaciones del arte (...). (J. L. Borges, 'El acercamiento a Almotásim')

Me alegra añadir a estos datos que Guatemala tiene una universidad extraordinaria (...). (M. Vargas Llosa, 'En Guatemala')

El doctor Guerrero no necesitaba ser un siquiatra laureado (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Siempre pienso que una de las cosas felices que me han ocurrido en la vida es haber conocido a Don Quijote. (J. L. Borges, 'Mi entrañable señor Cervantes')

no sé si creer o no creer lo que escucho. (B. Pérez Galdós, 'Zumalacárregui')

no viene seguido de esclavos, sino ansioso de acabar con toda esclavitud (...). (B. Pérez Galdós, 'O' Donnell')

Colón murió convencido de haber llegado (...) a la India (...). (M. Vargas Llosa, 'Sirenas en el Amazonas')

Nos dejan vislumbrar o inferir el vertiginoso mundo de Funes. (J. L. Borges, 'Funes el memorioso')

[35] Ejemplos:

Se dice que los hechiceros han encantado ese cerro (...). (R. J. Payró, 'El falso inca')

Su hermano le confesó que la mujer lo había repudiado (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

la india les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la imposibilidad de dormir (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

le preguntó si sabía quiénes eran los que (...) habían acuchillado a doña Francisca Marmolejo. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

que sin ellos todo lo que he vivido sería peor. (M. Vargas Llosa, 'La fantasía sediciosa')

¿creéis que yo tengo miedo a tales alimañas? (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

Imaginó que los ya remotos soldados compartían su angustia (...). (J. L. Borges, 'El milagro secreto')

sentí que no podía resistir un minuto más. (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

Era evidente que (...) la serpiente asiática y la Ñacaniná indígena habíanse disgustado mutuamente. (H. Quiroga, 'Anaconda')

es indiscutible que 'Luces de bohemia' es una obra con un fuerte trasfondo de protesta social. (A. Zamora Vicente, 'Discurso del 28 de mayo de 1967')

el conocimiento de que ciertas felicidades eran simple fábrica del azar hubiera aminorado su virtud (...). (J. L. Borges, 'La lotería en Babilonia')

Tuvo la certeza de que ese argumento justificaba su determinación (...). (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

en todos sus textos subyace (...) la convicción de que [al mundo] es posible mejorarlo. (M. Vargas Llosa, 'En el Titanic')

[36] Ejemplos:

con esto había evitado que a Pedro le quedaran cicatrices. (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

esta tarde hemos logrado que tome un sopicaldo. (B. Pérez Galdós, 'Doña Perfecta')

El diablo (...) hizo que doña Francisca tuviera aviso de que su dichoso marido era uno de los infinitos que hacían la corte a la viuda (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[37] "El subjuntivo común - dice A. Bello, 'Gramática de la lengua castellana', §  666 (a) - es un modo que admite gran variedad de usos; pues (...) asocia al atributo la idea de incertidumbre o duda (...)".

Ejemplos:

INCERTIDUMBRE O DUDA

Ahora no quiero que te quedes. (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

su incógnito salvador le ordenó que fundase una escuela (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

De uno (...) temió que le inspirara alguna ternura (...). (J. L. Borges, 'Emma Zunz')

Rogelio quiere que le cuide al niño. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

Sólo deseaba que la ayudaran a conseguir un taxi. (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

espero que nadie en esta casa me vuelva a hablar de plata. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

mi amigo Cincunegui se ha empeñado en que publique mi diario íntegro. (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

no he sabido que haya pishtacos en Piura. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

No recordaba que ningún Príncipe español hubiese muerto en desafío. (B. Pérez Galdós, 'España trágica')

a mí no me parece que sea una mujer. (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

Es muy dudoso que la lograran (...). (M. de Unamuno, 'Del sentimiento trágico de la vida')

ni es cierto que los obispos tomen de sus iglesias sin bulas, ni tampoco que mi Consejo de las Indias le impida la visita de sus hospitales (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

no estoy seguro de que las cosas ocurrieran tal como Shakespeare nos cuenta (...). (J. L. Borges, 'Mi entrañable señor Cervantes')

A la dicha de poseerlo se agregó el temor de que lo robaran, y después elrecelo de que no fuera verdaderamente infinito. (J. L. Borges, 'El libro de arena')

Era conveniente que fuese a Lúzaro (...). (Pío Baroja, ‘Las inquietudes de Shanti Andía’)

es indispensable que la oposición (...) se mantenga unida (...). (M. Vargas Llosa, 'La herencia maldita')

tomó el camino del humo, temeroso de que a D. Francisco se le antojara (...) cobrar (...) el precio de los tejuelos. (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

EMOCIÓN

Me alegro de que los apus mandaran el huayco a Naccos. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

¿te sorprendes ahora de que yo haya huido de placeres y amigos? (J. L. Borges, 'Las muertes concéntricas')

se lamentaba de que fuera una niña solitaria y silenciosa (...). (I. Allende, 'La casa de los espíritus')

¿Qué importa que naciera en una aldea perdida de la isla de Kumamoto? (M. Vargas Llosa, 'Los patriotas')

Usted tiene la culpa de que estudiara agronomía y, también, de que haya terminado en la Dirección Forestal. (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

me siento muy orgulloso de que las manos inexpertas de mi madre hayan contribuido a vestir (...) al pueblo norteamericano. (M. Vargas Llosa, 'Mineros de la confección')

celoso de que la asturiana le hubiese faltado la palabra por otro, se fue llegando más al lecho de don Quijote (...). (Cervantes, 'Quijote’)

[38] Ejemplos:

Coralina, que acechaba (...), entró silbando (...). (H. Quiroga, 'Anaconda')

encontró esa muchacha que le sorbió los sesos. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote. (Cervantes, 'Quijote’)

el sudor que sudaba del cansancio decía que era sangre de las feridas que había recebido en la batalla (...). (Cervantes, 'Quijote’)

al que no cumple el acuerdo (...)se le decomisa el pescado que traiga. (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

Las casarán (...) con militaritos bien apadrinados que lleguen pronto a generales (...). (B. Pérez Galdós, 'La estafeta romántica')

 [39] Ejemplos:

con sólo apretarlas soltaban la cáscara. (J. Rulfo, 'Pedro Páramo')

A mí me gusta [yo] andar por esos caminos (...). (Pío Baroja, 'La lucha por la vida - Mala hierba')

les mandó [ellos] construir un laberinto (...). (J. L. Borges, 'Los dos reyes y los dos laberintos')

La mayorista (...) le aconsejó [él] no pensar en cosas tristes (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

Los ayudó a [ellos] reforzar la viga del techo (...). (M. Vargas Llosa, 'Lituma en los Andes')

Lo vi [él] extender las zarpas de sus dedos. (H. Quiroga, 'El espectro')

Se lo he oído contar a usted alguna vez. (Azorín, 'El escritor')

obligaron a [Amaranta] bailar a Amaranta los valses tristes de Pietro Crespi (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

volvió a las casas (...), sin [él] mirar para atrás. (J. L. Borges, 'El fin')

Yo moriré sin [yo] haber aprendido a desconfiar de los hombres. (J. Isaacs, 'María')

[40] Ejemplos:

descubrió el pisco [él] viajando por los desiertos de la costa (...). (M. Vargas Llosa, ‘Lituma en los Andes’)

Mi hermana Margot había ido hasta el puerto [mi hermana Margot] caminando por la orilla (...). (G. García Márquez, 'Crónica de una muerte anunciada')

solamente [él] yéndose al campo podría curarse. (H. Quiroga, 'La tortuga gigante')

se alejó [él] canturreando una de sus tonadillas (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Siendo el padre Ulloa prior del convento del Cuzco, sus enemigos sorprendieron en su celda a una mozuela (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

Sólo [nosotros] discutiéndola llegaremos a comprenderla (...). (M. de Unamuno, 'Epílogo a "Vida y Escritos" del Dr. José Rizal de W. E. Retana')

[41] Ejemplos:

Juan Lorenzo (...) la escuchaba [Juan Lorenzo] embobado (...). (R. Gallegos, 'La rebelión')

todavía llevaba [puestos el delantal (...) y las babuchas] puestos el delantal (...) y las babuchas (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Ulises lo vio [él] iluminado de azul por la luna. (G. García Márquez, 'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada')

Después de agasajados por la familia nuestros dos religiosos con un buen cangilón (...), pasaron a la habitación (...). (R. Palma, 'Tradiciones peruanas')

[42] Ejemplos:

él volvió a la casa [él] afeitado y limpio (...). (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Sale a medio vestir y [ella] descalza. (J. L. Borges, 'El muerto')

cabalga, [él] ya ciego, el valiente Matías Sandorf (...). (M. Vargas Llosa, 'Semilla de los sueños')

ni siquiera se fijó en Remedios, (...) que pasó [Remedios] desnuda hacia el dormitorio. (G. García Márquez, 'Cien años de soledad')

Y fue a ver a Manuela, a la que encontró postradísima. (M. de Unamuno, 'La tía Tula')

[43] Ejemplos:

Yo estaba estirado en la borda, con las manos en los muslos. (G. García Márquez, 'Relato de un náufrago')

viene jadeando (...), con el balandrán sobre los hombros, con un periódico en la mano (...). (Azorín, 'Confesiones de un pequeño filósofo')

 

[44] Ejemplos:

de seguir así las cosas, acabarían por perder todo cuanto tenían (...). (G. Hudson, 'Allá lejos y hace tiempo')

[45] Ejemplos:

andando el tiempo me dio pruebas mil de su encantadora  modestia. (B. Pérez Galdós, 'Cánovas')

utilizando un tenedor, se desbarata la levadura (...). (L. Esquivel, 'Como agua para chocolate')

[46] Ejemplos:

Terminada la pendencia, cruzáronse entre ella y el galán algunas palabras (...). (R. Palma, ‘Tradiciones Peruanas’)

Agotados los votos a los númenes (...), se arrojó a los pies de la efigie (...). (J. L. Borges, 'Las ruinas circulares')

Estaba en calzoncillos y franela, hinchada la mejilla (...). (G. García Márquez, ‘El coronel no tiene quien le escriba’)

Esperó con el corazón desbocado (...). (G. García Márquez, 'Manual para ser niño')

[47] Ejemplo:

doña Gloria no se fue con las manos vacías (...). (G. García Márquez, 'Noticia de un secuestro')

[48] Ejemplos:

el enamorar me avergüenza, el beber vino me emborracha, el fumar en pipa me marea. (Pío Baroja, 'Las inquietudes de Shanti Andía')

Mas este resucitar (...), ¿no trae necesariamente consigo una fusión (...)? (M. de Unamuno, 'Del sentimiento trágico de la vida')

 

 



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   SINTAXIS FORMAL Y SIGNIFICADO

  Gramática elemental de la lengua española en formato PDF

  Esteban Saporiti

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